Parlamento con mujeres jornaleras de La Montaña de Guerrero

El 13 de octubre de 2025, en Tlapa de Comonfort, realizamos un Parlamento Comunitario con 15 mujeres jornaleras agrícolas nahuas, na’savi (mixtecas) y me’phaa (tlapanecas), originarias de distintas comunidades de la región de La Montaña de Guerrero. Este espacio tuvo como objetivo propiciar el diálogo y la reflexión colectiva en torno a sus experiencias de vida y trabajo, colocando el trabajo de cuidados como eje central.

Durante el parlamento, las mujeres compartieron realidades que atraviesan su vida cotidiana desde edades muy tempranas, como el inicio de las responsabilidades de cuidado desde los 5 o 6 años, la falta de acceso a servicios de salud y a prestaciones sociales, las limitaciones en el acceso a la educación para sus hijas e hijos, la ausencia de apoyos para quienes cuidan a personas con discapacidad, el maltrato vivio en los campos agrícolas, así como diversas formas de violencia.

Al espacio asistieron también funcionarias y funcionarios de distintas dependencias estatales: la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (titular), el Servicio Nacional de Empleo (directora), la Secretaría de Migración (representante), la Secretaría de la Mujer (representante) y la Secretaría para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos (titular), lo que permitió un intercambio directo entre autoridades y mujeres trabajadoras.

Fue un encuentro profundamente enriquecedor, que no solo facilitó el diálogo con las personas funcionarias, sino también entre mujeres de distintas comunidades, quienes pudieron reconocer que muchas de las problemáticas que enfrentan no son aisladas ni dependen de un solo lugar de origen o de trabajo, sino que forman parte de una realidad compartida.

Al cierre del parlamento, las y los funcionarios se comprometieron a dar seguimiento a casos específicos y a mantener el diálogo con las mujeres participantes. Asimismo, se construyó, de manera colectiva y desde las propias mujeres, un primer listado de propuestas, que formará parte de un diagnóstico comunitario sobre el trabajo de cuidados.

Reconocemos que los cuidados son fundamentales para la sostenibilidad de la vida y de cualquier sociedad, pero no deben recaer exclusivamente en las mujeres. Se trata de un trabajo no remunerado que requiere corresponsabilidad desde el Estado, la comunidad y las familias.